Al igual que en la mayoría de las industrias
manufactureras europeas, una adecuada protección
de manos es algo obvio en empresas
de fabricación de metales, maquinaria y equipos
de gran tamaño con una plantilla de más
de 50 trabajadores. Después de todo, estas
empresas cuentan con estrictas políticas en
materia de seguridad y salud que requieren
una protección de manos óptima y realizan
grandes esfuerzos para eliminar los riesgos
para la seguridad. Por esta razón las grandes
empresas han sido desde siempre el único
mercado objetivo para los fabricantes y distribuidores
de equipo de seguridad y Ansell tiene
una fuerte presencia en el sector. Y además de
ellas, también nos dedicamos a proteger las
manos de la mayoría de los trabajadores de
la industria: los de las empresas metalúrgicas
pequeñas, desde cerrajeros y fundición de arte
hasta cualquier otro trabajador del metal o
artesano autónomo.
Grandes riesgos, poca protección
Se sabe que los operarios de pequeñas empresas
que se enfrentan diariamente a la presión
de llevar una empresa a menudo no tienen el
tiempo, los conocimientos técnicos o los recursos
necesarios para implantar un sistema de
seguridad y sanidad en su negocio. Los riesgos
de accidentes en extremidades superiores en
la industria del metal son elevados. Durante
operaciones comunes como troquelado, corte,
repujado, plegado de planchas metálicas,
doblado de tubos o soldado, los trabajadores
deben manipular piezas metálicas con bordes
afilados o irregulares, quedando expuestos
a riesgos mecánicos como la abrasión, cortes
o pinchazos. El contacto frecuente con el
calor, llamas, pequeñas gotas de metal fundido
o grandes salpicaduras de metal fundido,
por ejemplo en aplicaciones de soldadura, los
riesgos se multiplican añadiendo una nueva
dimensión. Y por ultimo, muchos trabajadores
están expuestos al contacto con aceites,
lubricantes o disolventes en operaciones de
desengrasado de piezas, o con pinturas. Esta
exposición ‘química’ puede que sea la más
difícil de atajar, ya que, como señalamos en
el ultimo boletín de In Touch, los operarios
no son del todo conscientes del riesgo latente
para la salud que conllevan debido a que las
consecuencias de la exposición a esos líquidos
no suelen ser inmediatas.
Aceptación por los trabajadores
Además de la falta de sensibilización a la protección,
existe otro factor clave que amenaza la
salud de los trabajadores del sector del metal:
la idea preconcebida de que los guantes resultarían
‘incómodos’ y/o limitarían la destreza y
la eficiencia en las tareas. Ansell quiere acabar
con este mito con una extensa selección de
guantes específicos para la industria metalúrgica
con criterios de protección y aceptación
por parte de los trabajadores. Con el fin de que
las pequeñas empresas metalúrgicas y los artesanos
autónomos conozcan mejor nuestras
soluciones, hemos aunado nuestros años de
experiencia en este sector y los datos procedentes
de expertos de la industria y usuarios
finales en herramientas educativas y claras
definiciones específicas para el sector de los
guantes, creadas expresamente para sus necesidades
específicas.
Una útil herramienta de selección
El resultado de todo esto se resume en una
útil herramienta de selección que recoge las
diferentes aplicaciones, los riesgos de exposición
y los requisitos de guantes del sector
vinculándolos a nuestra extensa selección
de guantes de protección. Esta herramienta
ayuda a los propietarios de pequeñas empresas
a elegir entre nuestra completa gama de
soluciones: desde guantes ligeros con lo último
en destreza y durabilidad o un magnífico
agarre de planchas metálicas resbaladizas o
engrasadas, hasta guantes que combinan un
buen agarre con una magnífica resistencia a
productos químicos. Y sin el rechazo de los
trabajadores.
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